Una sugerencia, con todo respeto.

Es cierto que no todo se puede delegar.
Sobretodo pasa con las responsabilidades y las derrotas.
Pero con los éxitos, con el reconocimiento y las victorias sí que se puede.
Porque además hace más fuerte, más solidario y más prestigioso a quien delega.
Me viene esto a la cabeza con el reciente galardón de Calatorense del año.
¿No sería buen y suficiente motivo el recuerdo entrañable que D. José Cásedas Jóven ha dejado entre todos nosotros para que, unido a su lamentada pérdida y a la imposibilidad de recibirlo en años venideros ¡mereciéndoselo tanto! que los legítimos y dignos ganadores de éste año tuviesen el gesto elegantísimo de delegarlo en él, aunque fuese para recuperar de nuevo su sonrisa en la memoria?.
Muchos lo agradeceríamos.
Muchos reconoceríamos la nobleza del gesto.
Muchísimos más votaríamos en años próximos a los galantes donadores.
1 comentario
Avelina -
el Calatorense del año, aunque no aparezca en ninguna
lista, por bueno, carismático, entusiasta y generoso, y por
muchas cosas más que no se pueden plasmar en cuatro
líneas. Como le dije a su hija Tere cuando la vi el día de
la reunión: Tu Padre nos ha hecho disfrutar y admirar la
sabiduría de la gente del pueblo, el encuentro de internautas
fue un día mágico en parte por conocerle a él: ¡un Maestro!