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barbacana

los animales caseros se quieren mucho

Pili , me he enterado hoy de lo de tu gatica y se como te sientes, pero hay que asumirlo porque ya era muy mayor y un día u otro tenía que ser. He abierto ahora el libro de visitas y veo que no participan Haber si nos animamos todos, eh chicos.La verdad es que andamos todos muy liados lo digo por mi porque me meto en cuarenta cosas y luego me estreso.La semana pasada estuvimos en Londres y todavia me duelen los pies de tanto caminar, debe ser la falta de costumbre. Un beso para todos, Porfi, Nely, Cruz, Carmina , Cristina , Avelina y un largo etc para los que escriben en esta página y para los que no también, animaros.Hay que me dejo a Fernando.

Hasta ¡pronto!, amigos.

Había pensado hacerlo esta noche.

Pero, con ésas despedidas tan cariñosas de Cruz y Fernando ¡no me queda otra!.

No estaría, ni medianamente bien, hacer mutis por el foro y desaparecer sin despedirme de todos Vds.

Especialmente de todas las personas que me quieren y a las que quiero y que casi siempre suelen confluir en una suerte de comunión  de sueños trenzados.

Sobre todo cuando es para varios días.

Yo, hasta con mi mujer me despido todas las noches, cuando apagamos la luz y decidimos que por hoy ya nos hemos querido lo suficiente.

Siempre en la despedida se utiliza alguna palabra que deja abierta la buena noticia del retorno, de ahí ése ¡pronto!  que lleva aparejado el deseo cariñoso del  reencuentro.

¿Quién no ha tenido un montón de ellas a lo largo de la vida?.

Yo he tenido algunas que quedarán para siempre marcadas en mi memoria.

Me gusta definirlas como mis sentimientos invisibles.

 

Porfi.

 

saber y ganar

Voy a contaros un secreto; desde hace diez años que fué cuando comenzó estoy enganchada a este concurso, lo emiten a partir de las tres de la tarde y  ayer celebraron el Xº aniversario, dónde  concursaron los mejores de esta década,  me gusta este concurso porque siempre me ha maravillado las personas que son pozos de sabiduría y que  además tienen una memoria prodigiosa.

Ganó uno de Zaragoza (mayor alegría) pero si tengo que ser sincera todos eran super buenos y lo que es más importante todos reflejaban y reflejan una humildad, sencillez  y humanidad  envidiable. Felicidades a todos. Y ojalá dure otros diez años más

Actuales Maravillas.

Filón de Bizancio tuvo una ocurrencia. Y aunque cueste reconocerlo no era maño.

Este ciudadano trotamundos nacido en lo que hoy es Estambul unos 300 años antes que Cristo, decidió poner en orden sus recuerdos y establecer, de cuantas maravillas había visto por el mundo, las principales.

Eligió siete porque ése era el número mágico y que estaban entre el Próximo Oriente y el Egeo porque el mundo entonces se reducía a la cuenca mediterránea, Mesopotamia, Egipto y poco más.

Filón las reflejó en una obra que los latinos recogieron como De septem orbis miraculis y cuando después de aquel hit parade alguien ha querido encumbrar algo, lo ha etiquetado, por sistema, como “la octava maravilla del mundo”.

 

Eran éstas.-

 

Las pirámides de Giza.

Los jardines colgantes de Babilonia.

La estatua criselefantina de Zeus en Olimpia.

El Templo de Artemisa en Éfeso.

El Mausoleo de Halicarnaso en Caria.

El Coloso de Rodas.

El Faro de Alejandría.

   

Varias son las listas, según los países que las proponen, que circulan para que entre ellas se voten las 7 actuales.

Una de ellas es la que sigue.

El Coliseo de Roma.

La Torre Eiffel de París.

La Alhambra de Granada.

Santa Sofia de Estambul.

La Gran Muralla China.

El Taj Mahal en la India..

La ciudad de Petra en Jordania.

Las Pirámides de Giza en El Cairo.

El Círculo megalítico de Stonehenge.

El Cristo de Rio de Janeiro.

Los Moai de la Isla de Pascua en Chile

La Acrópolis de Atenas.

El Machu Picchu en Perú..

La ciudad maya de Chichén Itzá en Méjico.

La estatua de la Libertad en N. York.

 

Cuando regrese de éste viaje que emprendemos, ya solo me faltará una  para haber visto todas las que se proponen para alcanzar ésa gloria.

Pero no es que lo haya buscado a propósito, hace años no se hablaba de esto.

Ha sido totalmente accidental, totalmente imprevisto.

Bueno, algo ligado a las ganas de conocer mundo de mi Flor.

 

Escalofrio

Isidro¡¡¡¡borralos¡¡¡ que no se que hace este aparato.

ESCALOFRIO.

Contemplo

Tu mirada herida

Fría el alma.

La guadaña

Afila el corte

Sonríe.

Ligero despertar

Luz de rayo

Mañana.

La sangre corre

Tus ojos brillan

Fluye el alba.

No estas.

Miro al viento

Volaste

Entre nubes de algodón.

Frio.

Suena una voz

En las alturas.

En el silencio

de la noche

Llora el alma.

 

 

 

La Cruz de Mayo

Felicidades Cruz, como dice Porfi un día para celebrar.  Esta fecha ha sido muy señalada en nuestro querido Calatorao. Hace, mucho, no se cuanto, se celebraban las fiestas mayores y por motivo de las labores del campo se trasladaron a la cruz de septiembre, el día 14. En estas fechas se rezaban las cruces, de eso sabreis mucho todos de la era Fondón, por que pasan por allí, también se celebraba la romeria a la ermita del calvario, en otros tiempos con mayor intensidad que ahora.

Siempre es bueno aprovechar las ocasiones para recordar pero siempre mirando hacia adelante 

A mi Cruz.

Hoy, entre tristezas de pérdidas y preparativos de viaje he estado a puntito de olvidarme.

¡Y no me lo hubiese perdonado nunca!.

Hoy es el dia de la Cruz, por lo menos aquí.

Es fiesta en el Puerto, en la Cruz Santa, el Los Realejos de la Cruz y en Santa Cruz.

No sé en el resto, o en la Península pero aquí se celebra muchísimo.

Y como no soy especialmente religioso no sé si tiene que ver con la Cruz de la crucifixión del Señor o con los momentos lúdicos que se buscan para ¡hala! hacer un paroncito más en el arduo devenir de los curros.

Lo que sí sé es que mi niña de ojos aguamarina se llama Cruz y es por lo que quiero felicitarla.

Y recordarle que aquí me tiene a su disposición ¡siempre!.

Que hoy, más que ayer, pero muchos menos que mañana, le mando todos los besos que le quepan en el corazón.

Que no hay un dia que no recuerde lo bonito que es conocerla y quererla.

...Y que me siento ¡siempre! querido por ella.

 

Porfi.

 

Vamos, venga....

Yo sinceramente, no estoy triste por la muerte de ésa gatita que no obstante, reconozco debía de ser un animalito maravilloso.

Es más me hubiese dado igual que fuera un perro, un “ámster” o una tortuguita.

Estoy muy triste por la tristeza de una amiga.

Estoy muy triste por no estar cerca  para consolarla mejor.

Estoy triste porque sé lo triste que es perder a un ser querido.

 

Pero, a la vez estoy contento una vez asumido el dolor que produce.

Porque haya corazones que se desgarran por perder a sus seres queridos.

Porque tengas muchos amigos que piensan y sientan lo mismo.

Porque haya palabras para tratar de mitigar ése dolor en la distancia de las latitudes marinas..

En fin,  estoy muy contento…..

porque haya, amiga mía, personas como tú.

 

Mi P?itusina

Hola!

 

No me parece para nada exagerado el cariño y los mimos que se le pueden llegar a dar a un “animal”, poco a poco se convierte en otro miembro de nuestras familias, comprendo lo tristes que estáis, Pili y Diana, yo solo os puedo mandar un fuerte beso desde aquí y otro de mi “pitusina”, que también os quiere, de hecho os quiere mucho a todos pues os lee junto a mí todos los días subida en mi regazo.

 

Besicos!

TERNUNA

 

              ¿NO ME DIGAIS QUE LA FOTO NO OS TRANSMITE TERNURA? 

 

 

Me imagino como te sientes-

¡Hola Pili!

Aunque me inagino que hoy las palabras no te consuelan,que te sirva de abrigo el saber que yo empatizo contigo en lo que sientes.

Sé que muchas personas pensaran que hemos perdido un poco el norte,pero los lazos que cada persona puede llegar a establecer con sus animales de compañía son impensables.Ademas que como son lazos de "amor" son inagotables.pues somos manantiales de amor, y tenemos para dar a diestro y siniestro.Yo,también tengo dos perros,una Yorkside y un caniche. A ver ¿quien ha dado tanto a cambio por tan poco? los acariciamos (a mi eso me relaja un montón) les hablas, les cuentas. los llamas y etc,etc., y ahi los tienes fieles y sin un mal gesto, "sin una mala contestación" en fin, que es mejor terapia que visitar al psicologo.

Pili disfruta y da gracias de los momentos agradables que has pasado con ella y piensa que tú puedes soportar mejor su perdida ¿porqué que hubiese sido de la gatita si hubieses faltado tú? en quién se hubiese apoyado ella?¿quién hubiese  consolado su tristeza? Los animales no hablan, pero hasta en sus ojos se dibujan sus tristezas.

Besicos con sabor a pueblo

AUTOR DESCONOCIDO

AUTOR DESCONOCIDO

La Pepa

Mi gata pasó a formar parte de la familia cuando sólo tenia 1 ó 2 semanitas de vida. Fuimos a recogerla a Calatorao (el pueblo de mi madre en Zaragoza). La llamamos Pepa, como su madre, que era la gata de mi bisabuelo Vicente.
 
Entonces mi gata era muy chiquitita, marrón blanquecina y durante unas semanas le tuvimos que alimentar a base de leche con una jeringuilla. Yo tenía tan sólo 7 años y me daba miedo cogerla, pero la observaba y tenemos un video en el que, recién nos la habían dado, yo le decía a mi hermana con un acento maño exagerado que “no se habia dormidooo, que yo también pensaba eso y se ha movido”
 
Mi gata se venía a dormir conmigo y mi hermana, que compartíamos habitación, y se resguardaba en una de las camas hasta que mi madre antes de irse a dormir se la llevaba a su cesta. Mi hermana y yo nos peleábamos por ver con quién elegía la Pepa dormir esa noche. Siempre sentí mi gata más mía que de ella, y por eso años después me sentía orgullosa cuando si cambiaba de habitación una noche excepcionalmente, la Pepa continuaba viniendo a dormir conmigo (eso contradecía lo que mi hermana decía de que los gatos cogen cariño a un sitio y no a la persona)
 
La Pepa siempre ha sido muy espabilada y pronto aprendió a reconocer la hora en que mi madre iría a buscarla a nuestras camas, y se escondía donde no se podía alcanzar a cogerla. Así comenzó a dormir todas las noches acurrucada a mi lado. Cuando veía que me levantaba del sofá para ir a dormir, ella ya salía corriendo y se preparaba en la cabecera de la cama. Si yo me tapaba ella me rascaba un poquito con sus uñas en la cabeza para que la abriese el edredón y meterse al calorcito.
 
Siempre buscaba el sitio más caliente. Cuando vivíamos en Madrid subía por las estanterías y el televisor para llegar a tumbarse encima del video, y nunca tiraba nada, se sabía de memoria donde estaba colocado cada adorno y se paraba a mirar lo que habíamos movido de sitio. Aprovechaba aunque fuese un único rayo de sol que diese en el comedor o la terraza, y allí estaba ella rempancingada tomando el solecito. Si te levantabas del sofá, da igual que estuviese profundamente dormida, se despertaba sólo para venir a ocupar el sitio que tu culo había dejado calentito.
 
Jugaba con cualquier pelota que cayese al suelo (o cualquier otro objeto que pudiese ser deslizado) hasta que se le colaba debajo del sofá. Cazaba moscas. En el camping trepaba a los árboles y luego gritaba a maullidos que no sabía bajar. Mi abuelo entonces se cogía una escalera e iba a rescatarla.
 
De pequeña se dejaba cortar las uñas por mi madre, su cuidadora nata, pero ya de mayor no había quién se las tocase y ella, toda chula, la reina de la casa, no dudaba en dar un zarpazo a cualquiera que la molestase (sobre todo a los desconocidos). Ella era muy de la familia y punto, pero con todo su carácter. Por eso yo, que en seguida le perdí el miedo, llevaba siempre las manos con arañazos y cuando estaba con el celo aprovechaba a hacerle todas las perrerías que se me ocurrían.
 
Pues sí, tenía el celo no sé cuántas veces al año, pero odiaba a los gatos o a cualquier otro animal que invadiese su terreno. Si en el camping a un perro se le escapaba una pelota a nuestra parcela, ¡que la diese por perdida porque ahí estaba mi gata plantándole cara!
 
Con los años se fue haciendo más mansa, ya no odiaba tanto a los extraños, sobre todo si eran hombres le encantaba subirse en sus rodillas. Se fue volviendo una viejecita dulce, exquisita con al comida (como siempre lo ha sido) y con más achaques.
 
Siempre pensé que cuando me independizase me la llevaría, pero de esto hace 2 años y mi gata ya necesitaba entonces que se estuviera muy pendiente de ella, tarea que mi madre ha desempeñado excepcionalmente. Por este motivo cuando me fui no me la pude llevar y sólo la veía cuando iba a visitar a mis padres. Entraba en casa y decía “¿Dónde anda la Pepa?” e iba corriendo a darle besos y a decirle lo mucho que la quería y que era la gata más bonita del mundo. Ella ya no salía a recibirme siempre, entonces era la niña mimada de la mama, y la mama era la preferida de la Pepa, ya que estaban todos los días juntas. Ahora dormía sola, hasta que mi padre se iba a trabajar y entonces ocupaba su sitio. Si un día no me hacía caso le decía que era una chaquetera, y en un ratito de hacerle cariños ya me la había ganado.
 
Siempre ha sido muy guapa, una siamesa estilosa, delgadita… La Naomi Campbell de los gatos. Con los años se ha quedado mucho más delgada, estos días sobretodo casi no pensaba nada.
 
Tenía más de 18 años, ha tenido una vida muy larga pero nunca me hice a la idea de perderla, de que un día no estaría. Aún ahora cuando iba a comer a casa de mis padres venía corriendo a que la cogiese en mis rodillas mientras comíamos, y luego se acurrucaba entre mis brazos para echarnos la siesta.
 
Es cierto, nunca me hice a la idea de que se iría. Era mi hermana, mi amiga, mi compañera desde los 7 años, prácticamente desde que tengo conciencia. Una vida juntas. Ha estado sentada en mi escritorio mientras estudiaba, tumbada en mi pecho mientras veía la tele… Cuando me iba enfadada o llorando a mi habitación y daba un portazo porque no quería ver a nadie, ella venía detrás y dulcemente con una patita rascaba la puerta. Yo la escuchaba, un sonido imperceptible para mucha gente que yo escuchaba, y abría la puerta para dejarla entrar. Si algún día me iba a dormir y se retrasaba un poco en venir, esperaba en la cama a oír ese ruidito que anunciaba que estaba tras la puerta dispuesta a entrar. Aún hoy en día en mi casa a veces oigo un ruido muy similar y casi me levanto de un salto para ir a abrir la puerta.
 
Mi gatita, mi debilidad, mi Pepa… La he querido con todo mi corazón y ahora ya no está. Se ha ido y la hemos dejado allí sola, dormidita en la mesa de la veterinaria. Hoy se me ha roto el corazón.

Por verte feliz.

Qué fácil resulta

escribir de los gatos.

Son la compañía

calor,  arrumacos,

ronroneos de fiesta

…¡y hasta algún arañazo!.

 

Qué fácil hacerlo

de los  otros gatos.

Siempre a su aire, listos,

perspicaces, sutiles,

elegantes,  fríos..

…¡como hechos de trapo!.

 

Menos de la tuya.

Esa Pepa del alma,

esa Pepa dormida,

esa Pepa abrigada

en tus sueños furtivos.

¡Tu gatita de plata!.

A Pily E. y su gata

No estaba sola

era feliz

compañera, amiga

traspasaba el alma

con su mirada

se relamía

era cariño

su mirada

respetuoso silencio

hacia ti

 

Para tí.

Todos nos vamos.

Ronca canta el alma

que está rota.

 

 

¿Solo un gato?.

Nooo, ¡el corazón triste

de mi amiga!.

XIII Primavera Cultural

Ayer se consumieron los últimos actos de la Primavera Cultural. El mal tiempo sumergió  la concentración de artesanos en los bajos del Casino, la antigua "topera". Pudimos disfrutar de los artesanos de Calatorao, bolillos, cosidos de lo mas variopinto, trajes regionales, forja, cerámica, cesteria artesana de la Asociación de Jubilados. Sirvió la tarde para degustar productos algo olvidados, la sopeta(pan,vino y azucar) pan con aceite, dulces, morcillas y de fondo musica de gaiteros, Milene y Alfonso acompañaron a expositores y visitantes pasando mucho calor.

La noche anterior del 30 al 1 de Mayo, la Rondalla Aires del Jalón reforzada por amigos de La Almunia, nos condujo en una noche magnifica por las calles de Calatorao, una vez cantados los Mayos en la puerta de la Iglesia, todos en romería  acompañamos por las calles a la Rondalla que cantando y bailando la jota llenó de alegría nuestro pueblo. A la vez para aguntar la noche disfrutamos de las viandas que la Asociación de Mujeres Andaban nos ofrecía, madalenas, galletas, chorizo pan y vino.

Estos actos cerraron una semana llena de contenidos, mucho teatro, música, (la Banda Municipal Mariano Gracia, concierto de Arpa por Jesús Carnicero), viaje cultural a Daroca, conferencias, ranchos y el  VII concurso de reposteria casera, que no probé ninguno pero dicen las malas lenguas que su delicia era insuperable.

En otro sentido, nuestras chicas de futbol, participaron en un torneo  cuadrangular. Tuvieron enfrente a La Almunia, Barbastro y un equipo de Zaragoza en el que milita nuestra estrella local Azahara Blasco. Cosechamos un meritorio cuarto puesto que teniendo en cuenta  que solo   llevamos tres meses de actividad, no podiamos aspirar a mas.

Por otra parte  Calatorao participó en le Fería Valga, como Ayuntamiento invitado. La Fería que se celebra en Epila, es de caracter comarcal, y se orienta hacia la agricultura y  ganadería, comercio y servicios profesionales diversos. Ha estado muy animada y el stand del Ayuntamiento consiguió la maxima votación del público entre los que participaron en la feria. El Premio tuvo caracter moral por que al ser invitados quedabamos fuera del concurso.  En esta ocasión nuestro stand representaba a empresas de Calatorao relacionadas con los sectores participante en la feria, fruta, vino, piedra de Calatorao, flores, pan y reposteria, zapateria, carniceria y embutidos.

Amigo siempre

Sr PEPE  ¿como se encuentra? sabemos noticias suyas  por FERNANDO y mi sobrina Mª carmen,espero qué se encuentre mejor y lo manden pronto a casa ,esperamos sus escritos , con sus versos  pone la guinda a la página.Le escribo esto qué me ha gustado para usted:

Llena tú  vida de optimismo y de amor

porque al  final de nuestro camino

tendremos aquello qué hemos sembrado.

Planta ahora semillas de optimismo y de amor

para recoger mañana cosechas de alegría y felicidad.

Comienza ,pues a partir de este momento.

Y si caes de nuevo ,no te desanimes:

vuelve a empezar cuantas veces sea preciso.

¡Hola Pepa!, soy Raiño.

Se llamaba Raíño.
En gallego quiere decir rey, y aunque nosotros no somos especialmente simpatizantes de la monarquía no tiene nada que ver con el sentido mayestático de la palabra, sino con que era el Jefe de la casa.
Era un gato siamés no muy grande pero fuerte, poderoso y sobretodo gordo lo que había generado que unos amigos belgas lo rebautizaran como la Boule, que según las enseñanzas entrañables de francés de D. Avelino venía a significar “la Bola”.
Comía casi a la carta, Flor le hacía lo que más le gustaba y ella además aprovechaba para un par de veces a la semana comerse unos filetones enormes de hígado que yo no puedo ni ver.
Era el auténtico mandamás en casa. Flor, los dos perros afganos negros (Tula y Cilón) y yo, por éste orden jerárquico, estábamos como se dice a su disposición.
Dormía con nosotros en la cama, ¡en medio claro!, si bien es verdad que siempre conseguía, empujando poco a poco a Flor hacia el abismo de la derecha, para una vez que no tenía como moverse, que saltase por encima y que se ubicara en el otro lado.
Y mira que lo amenazaba ¡la comida te la va a hacer éste!, y sino ¡vas a comer solo pienso!, y aunque él sabía que éste era yo, y que yo no sé hacer ésos filetes de hígado que se comían ellos dos, también era consciente de que ella lo quería hasta más que “éste”.
Estaba siempre detrás, como una sombra. Agujero que hicieras en el jardín para poner alguna planta tenía que ser él el último que le diera el toque de terminación.
Entre los kilos y el relajo estaba casi siempre tumbado por las alfombras descansando en el hueco entre las patas y el cuerpo de Tula, que incluso cuando nos lo regalaron de bebé intentó sin éxito mamar de sus ubres, que como es lógico no tenían el preciado néctar. Pero, allí andaban ellos dos, dale que te pego.
Ningún otro gato entraba al jardín. No sé si por ése prurito de conservar lozano lo que observaba que a mí, artista de la azada, el cortacésped, el rastrillo y la sulfatadora tanto me costaba mantener.
Sin embargo él se paseaba como un señor por los jardines aledaños de amigos vecinos, no solo ya con total impunidad sino con cariño, ya que lo mimaban dándole a espuertas sus galletas preferidas, si bien es verdad que él mantenía la zona sin ratones en 3 kilómetros a la redonda.
Cuando yo tenía descanso en el trabajo ya hemos dicho como dormíamos ¿no?. ¡A las 11 todos juntitos al cesto!.
Cuando trabajaba solía volver a las 4 o 5 de la madrugada.
Todos los días me esperaba subido en el alto muro del jardín hasta que metía el coche al garaje.
Ya enfilando la calle veía el brillo refulgente de sus ojos cariñosos a la luz de los faros.
Buscaba con zalamería el tremendo apretón de su cuerpo contra mi pecho trabado con mis brazos. Maullaba cariños inexplicables para oídos no preparados, se dejaba llevar en volandas como si fuera un tiovivo de sensaciones novedosas, subíamos las escaleras como dos locos abrazados que se alejan de la puerta del infierno, me subía hasta por la cabeza cuando yo trataba de desvestirme y ponerme el pijama, éramos dos amigos en racha de juego y de besos.


Aquella noche no estaba en el muro.
Me extrañó, pero tratándose de una noche lluviosa, de que llevaba un par de días un poco pachucho y de que era un poco más tarde de lo habitual, no me preocupé.
Tampoco estaba en la cama junto a Flor.
Lo busqué por otros dormitorios, por armarios donde alguna vez le gustaba alcahuetear, recorrí el jardín, encendí las luces de la piscina por si se hubiese caído dentro, el garaje. Y nada....
Pero...cuando lo encontré estaba como dormidito encima de un pequeño saco de compost, en el cuarto de los aperos del jardín, junto a un caballete de pintura.
Estaba enroscado como cuando dormía, más Bola que nunca, más Rey que nunca, más dulce que nunca también.
¿Cuánto tiempo estuve velándolo silenciosamente?. ¡No lo recuerdo!.
Solo recuerdo que cogí una azada pequeñita y cavé bajo la lluvia, debajo del naranjo más florido del jardín un pequeño hoyuelo para que fuera su morada definitiva.

La lluvia empapándome parsimoniosamente, mezclaba, buena colaboradora, sus gotas fresquitas con mis furtivas lágrimas.
Permanecí un rato tratando de entender que a mí, endurecido por la vida, me pudiera afectar aquello de ésa manera tan cruel.
Que pudiera sentir ahogo, temblores de afecto y dolor de cariño por la muerte de un animalito.
Pero ¿era un animalito?.
Creí que había hablado todo el rato...de un AMIGO.


Para Pili, con mi cariño...y mi consuelo.

Cuando los gatos se van al cielo....

....No necesitan alas

porque dios sabe

que ellos prefieren correr...

El les da campos y campos.Cuando recién llegan al cielo , solo corren.

Es la libertad.

El paraiso de los gatos, tiene lagos grandes, de aguas claras, llenos de gansos que cantan, que baten sus alas y juegan.

A los gatos les encanta; corren al lado del agua....y dios los mira desde detrás de un árbol y sonríe.

Allí hay niños, por supuesto niños ángeles.

Dios sabe que los gatos aman a los niños, mas que a nada en el mundo, por lo tanto , el, llena el paraiso de los gatos con muchos niños.

Hay niños en bicicleta y niños en patines.

Hay niños tirando una pelota roja,los gatos están allí, y los niños los aman.

!Ah! y las galletas de gatos...

Galletas y mas galletas, tantas como puedas imaginar.

Dios tiene sentido del humor, y hace galletas de divertidas formas para sus gatos.

Hay galletas con forma de pescaditos,de ardilla de conos de helado....

El da vuelta hacia fuera  a las nubes, para hacer camas blanditas para los gatos y cuando están cansados de correr y maullar y de comer galletas, encuentran una cama para dormir, entonces se acurrucan y duermen, ronroneando de gustito.

Los gatos del paraiso, casi siempre han pertenecido a alguién en la tierra, y por supuesto, ellos los recuerdan.

El paraiso está lleno de recuerdos.

Por eso, alguna vez, un ángel llevará un gato de vuelta a la tierra, en una corta visita, y silenciosamente e invisiblemente, el olfateará su antiguo patio, investígará al perro del vecino, seguirá al niño hasta su escuela, se sentará frente a su casa.Y cuando esté satisfecho de que todo está bien, ellos regresarán al paraiso, a seguir corriendo por los campos verdes......

 

Silvia C. Feldmann

Es un cuento  para niños, disculpadme, pero ha servido para desahogarme.

Besos a todos.